INFORME COMPLETO SOBRE LAS REPRESENTACIONES DE LA IMAGEN DE MADONNA: CUANDO LOS BAILARINES NO SOLO ACOMPAÑAN SINO QUE SE VUELVEN MADONNA
Por décadas, Madonna no solo redefinió la música pop sino que además revolucionó la escena del performance en vivo y una parte esencial de esa alquimia es el cuerpo de bailarines que desfilan con y detrás ella en cada una de sus giras, shows o presentaciones en vivo. Ellos no aparecen como simples figurantes, sino que se muestran como alter egos corporales de la Reina del Pop, convirtiéndose en homenajes vivos de carne y hueso de cada uno de los alter egos que la Divina nos ha presentado a lo largo de su carrera. En más de una ocasión, bailarines y bailarinas han saltado al escenario vestidos como una ¿versión 2.0 de ella misma? una imagen que subraya no solo su influencia estética, sino su poder simbólico dentro de la cultura pop.

«Madonna no se enfrenta a sus dobles: los absorbe, los convierte en archivo vivo, en espejo cultural y en testimonio de una era que ella misma creó» (RM)
En este informe vamos a analizar cada una de las ocaciones en donde Madonna se encontró frente a frente con una alguna versión de ella misma sobre el escenario. Hablaremos sobre los Premios «MTV Video Music Awards» de 1999, sobre el spot publicitario de la MTV del 2000; veremos la interpretación de «She’s Not Me» durante el «Sticky and Sweet Tour» (2008-2009); repasaremos la interpretación de «Vogue» durante el «Madame X Tour» (2019-2020) y finalmente analizaremos la consagración de las múltiples Madonnas en el «Celebration Tour» (2023-2024). ¿Están listos? Comencemos…
1999 – «MTV VIDEO MUSIC AWARDS»
En los «MTV Video Music Awards» de 1999, el mundo vivió uno de los homenajes más memorables a Madonna en vivo cuando un grupo de artistas masculinos Drag Queens subió al escenario interpretando a «diferentes Madonnas», replicando su estética de varios videos musicales con una mezcla de reverencia y provocación que encapsuló el espíritu de la canción “Bitch I’m Madonna” mucho antes de que ese título existiera. Aunque no hay un listado oficial de nombres de todos los performers, es recordado como un momento seminal donde el cuerpo performático se convirtió en iconografía pop en su máximo esplendor. Madonna subió por primera vez al escenario para recibir el premio como «Mejor Video» por su canción «Beautiful Stranger», categoría en la que compitió con Aaliyah; Jay-Z y Will Smith. El premio le entregado por Jennifer Lopez y el cantante de la banda «Sugar Ray», Mark McGrath. En su discurso, Madonna agradeció al director del video Brett Rattner, al actor Mike Myers y a sus fans. «Beautiful Stranger» también estuvo nominado como «Mejor Video Femenino», «Mejor Cinematografía» y «Mejores Efectos Visuales».

El director de programación, Brian Graden y la directora de casting Wendy Mcswain comentaron en una entrevista a la MTV que no tenían demasiado tiempo para preparar el número así que se decidieron en llamar a algunos artistas drags conocidos de amigos como Armen o Raphael. Cuando llegaron al estudio, toda la presentación se mantuvo en secreto (incluso hasta para la propia Madonna) recién casi en horas previas de salir al escenario se les informó a los artistas que saldrían junto a Madonna lo que causó la conmoción de todos. Raphel comentó: «nunca me quedo impactado pero creo Madonna si lo consigue, a mi y a todo el mundo… Cuando ella salió pensé… ‘ok, esta es…'» Cuando llegó el momento, Chris Rock presenta nuevamente a Madonna como la «madre de la invención y la madre de Lola». Hacen entrada un grupo de Drag queens representando los looks más icónicos de la cantante:
- La novia de «Like a Virgin».
- La bailarina con el bustier negro de «Open Your Heart».
- El mítico atuendo del «Blond Ambition Tour».
- La Maria Antoniena de «Vogue».
- La diva disco con el afro platinado de «Deeper and Deeper».
- La dramática dama de «Take a Bow».
- La madre de las palomas de «Bedtime Story».
- La sadomasoquista de «Human Nature».
- La reina gótica de «Frozen».
- La chica electrónica de «Ray of Light».
- La geisha de «Nothing Really Matters».











Luego del desfile de todos sus alter-egos, Madonna ingresa al escenario con la música de «Beautiful Stranger», se mostró muy divertida y complacida con el homenaje salundando, acercándose y dando la mano a cada uno de los artistas que la representan; finalmente comentó: «lo único que diré es que se necesita un verdadero hombre para caber en mis zapatos…» Un final épico para una performance inolvidable en donde Madonna no actuó, no bailó, no cantó pero si estuvo presente en todas sus eras con su esencia inigualable.

«Lo único que diré es que se necesita un verdadero hombre para caber en mis zapatos…» (Madonna)
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2000- «V.I.P MTV CONTEST»
A fines de los 2000, la cadena MTV emitió una pieza promocional institucional protagonizada por Madonna (no era un videoclip ni un comercial tradicional) en la que ella aparece soñando o transitando una secuencia onírica rodeada de múltiples “Madonnas”. No eran simples figurantes: eran dobles estilísticos, versiones fragmentadas de su imagen. El spot se realizó para un concurso por entradas del show que Madonna daría en el «Roseland Ballroom» de New York en contexto de la promoción de su disco «Music». En el video, Madonna intenta entrar a un club nocturno en donde debería dar un show, el custodio de ingreso no la deja pasar y le pregunta quién es ella. Madonna ofuscada ante el desconocimiento del hombre comienza a levantar el tono de voz diciendo: «¡soy Madonna!». El seguridad deja pasar a otras personas antes que a ella y es allí en donde Madonna se ve rodeada de cientos de mujeres que parecen exactamente como ella, desde la morena de «Like a Prayer» hasta la vaquera de «Music». La Madonna real exclama: «¿Quienes son estas personas? ¡Yo soy la verdadera Madonna!» Madonna entra en desesperación para finalizalmente despertar y darse cuenta de que todo era una pesadilla.





Es comercial nos trae un lenguaje simbólico puro. El mensaje no es explícito, pero se entiende sin subtítulos: Madonna ya no es una persona. Es una multiplicidad. Esto viene de la mano directamente de aquel homenaje realizado por la MTV un año atrás y además anticipa la idea de duplicidad o multiplicidad que se daría durante el «Sticky and Sweet Tour». El spot funciona también como crítica: MTV ayudó a fabricar la imagen de Madonna y ahora la reproduce infinitamente. El sueño tiene algo inquietante. Madonna parece consciente de que su imagen ya circula sin control.
Madonna entendió antes que nadie que en la era de la reproducción infinita, la identidad fuerte no se diluye: se multiplica. Y que sobrevivir no es evitar los dobles, sino aprender a convivir con ellos… incluso a dirigirlos.
2008/2009- «THE STICKY AND SWEET TOUR»
Durante su gira «The Sticky and Sweet Tour» (2008-2009), Madonna llevó la idea de “ella misma + sus bailarines” a un nivel superior. En el segmento de “She’s Not Me”, cuatro de sus bailarinas encarnan versiones históricas de la propia Madonna; haciendo referencia a la letra de la canción en donde ella hace mención que la «otra» podrá copiar e imitar pero jamás será Madonna.“She’s Not Me” fue uno de los cuadros más conceptuales e irónicos del «Sticky & Sweet Tour», mientras Madonna canta rodeada de paparazzi, cuatro bailarinas aparecen caracterizadas como distintas “eras”, funcionando como dobles, clones y caricaturas de su propia historia visual.

Las bailarinas lucían cuatro looks icónicos de la carrera de Madonna: la novia de «Like a Virgin», la chica glamorosa de «Material Girl», la bailarina de «Open your Heart» y la mujer empoderada de «Express Yourself». Pero estos personajes no intentaban copiar el estilo de la «moda» de Madonna sino que venían a representar «arquetipos» de la cantante. El mensaje es claro, sin rodeos y con sarcasmo como marca registrada: pueden copiar el look, el peinado, la actitud pero Madonna sigue siendo irrepetible. Fue una clase magistral de control de imagen.


La novia provocadora de «Like a Virgin» a cargo de Emilie Capel.


La copia de Marilyn Monroe del vestido rosa sacada del video «Material Girl» por Valeree Pohl.


La bailarina exótica con el corset negro de«Open your Heart» a cargo de Sofia Boutella.


La mujer empoderada y dominante con el sujetador de conos de «Express Yourself» representada por Jennifer Kita.
«El mensaje es claro, sin rodeos y con sarcasmo como marca registrada: pueden copiar el look, el peinado, la actitud pero Madonna sigue siendo irrepetible. Fue una clase magistral de control de imagen» (RM)
Mientras tanto, la verdadera Madonna, en negro dominante interactúa con ellas, juega, las toca, se burla de ellas y bailan mientras canta y sentencia: “She’s not me” para luego gritarles «perra» o «imitadoras». Este cuadro es muy importante en la carrera de Madonna porque a diferencia de lo que sucedió en los Premios MTV de 1999 (casi 10 años atrás), esta vez fue la propia Madonna quien ideó su enfrentamiento con sus otros alter egos convirtiendo una canción en una respuesta directa a décadas de imitaciones y reafirmando que Madonna no es un look sino que es una actitud.
2019/2020- «THE MADAME X TOUR»
Durante la gira «Madame X Tour» la propuesta de Madonna se volvió más teatral y narrativa, mezclando danza, performance y personajes. El rol fundamental fue el del coreógrafo y creativo Damien Jalet, quien trabajó de cerca con Madonna y con todos los bailarines del tour tanto masculinos como femeninos, para encarnar a una docena de Madonnas en su rol como «Madame X». Aquí, la espía se multiplica para circular por todo el escenario durante la performance de «Vogue». Tapado negro, peluca rubia corta, gafas de sol, todos los bailarines siendo la misma«Madame X» rondando, caminando y moviendose por todo el escenario entre los que se halla la propia Madonna.






Un juego de espejos, de roles, de confusión para develar al inicio de la canción, quien es la verdadera Madonna. En este tour los bailarines se convirtieron en extensiones performativas del universo «Madame X», evocando personajes, capas culturales y referencias queer de forma constante. Recordemos que este mismo cuadro fue representado antes del inicio de la gira en el show que Madonna dió durante el «Pride» 2019 en «Pride Island»,New York.
2023/2024- «THE CELEBRATION TOUR»
La última gira mundial de Madonna, «The Celebration Tour» fue considerada como una de sus mejores giras, la más retrospectiva, autobiográfica y emotiva. Madonna realiza sobre el escenario un repaso de sus cuarenta años de carrera, desde la llegada a New York a fines de los 70s hasta la actualidad en donde es considerada como una de las mujeres más importantes de la música pop. Durante el show, Madonna no solo nos cuenta su historia, sino que hace un repaso de sus mejores éxitos envoviéndonos en una nube de nostalgia que ha dejado a todos con lágrimas en los ojos. Desde las coreografías hasta el vestuario pasando por el repertorio, «The Celebration Tour» fue una oda a ella misma, a la música y a su legado cultural. Y fue así que esto se trasladó a sus bailarines. Madonna no solo nos comparte su catálogo musical sino que hace que su troupe personifique su legado representándola a ella misma.

El equipo coreográfico de apoyo que incluía nombres como Damien Jalet, Travis Payne y Megan Lawson, entre otros constituyeron una obra maestra visual con un recorrido por la vida de la Divina en donde el elenco de los bailarines no solo sostiene la potencia física del show, sino que en muchos momentos literalmente se visten como Madonna, ya sea en referencias directas a sus looks del pasado o mediante recreaciones estilísticas que dialogan con décadas de moda pop. Uno de los momentos claves del show, es sin lugar a dudas el final con una canción que no podía ser de otra manera, «Bitch I’m Madonna» en donde 17 bailarines salen vestidos con algunos de sus looks más representativos (algo que nos recuerda mucho a aquel primer homenaje de los Premios MTV VMA de 1999). Pero además, durante todo el show, algunos de los alter egos de Madonna salieron al escenario a interactuar con ella en diferentes momentos.

Pero antes del gran final con la canción «Bitch I’m Madonna», Madonna se encontró con ella misma en varias oportunidades. Para empezar, el show abre con la presencia de Bob The Drag Queen encarnando a aquella Madonna en el rol de Maria Antonieta de los Premios MTV de 1990. Bob hace un monólogo de apertura y funciona como maestro de ceremonia para dar inicio a este viaje visual. Bob juega con el público para calentar el ambiente anticipando la llegada de Madonna. Fue una jugada más que bien hecha, Bob con una contextura física antagónica con Madonna lo mismo sirvió de espejo para dar comienzo a esta aventura. La imagen elegida no fue el azar, el vestuario de Maria Antonieta de 1990 en el que Madonna interpretó nada menos que «Vogue» quedó grabado en la memoria de fans y de todo el mundo como uno de los atuendos más icónicos y representativos. Abrir este show plagado de recuerdos y nostalgia con este vestido fue un sello que marcó desde el primer minuto la esencia del show. Bob volvió a salir con este atuendo durante el gran final del show junto con el resto de los bailarines.



Y luego de esta introducción, ya comenzado el show, las «jovenes Madonnas» aparecieron sobre el escenario para conversar con la «Madonna actual» para luego dar lugar a la «Madonna del futuro». Este rol importantísimo en la gira estuvo a cargo de la bailarina Mattie Love quien fuera la responsable de encarnar varias etapas en la carrera de la Divina. A sus 30 años, Mattie Love tiene una exitosa carrera teatral. Actúa en espectáculos desde los 12 años y ha estado de gira con «Wicked», el musical que narra la historia jamás contada de las brujas de «El Mago de Oz», también apareció en la miniserie estadounidense de 2019 «Fosse/Verdon» y en 2023, la doble de Madonna ganó el Premio «Chita Rivera» a la «Mejor Bailarina» por su actuación en Broadway en «Danci’n» de Bob Fosse.
«Estar detrás de Madonna es un honor que no puedo tomar a la ligera; esty agradecida y sin palabras…» (Mattie Love)

Pero volviendo a «The Celebration Tour», comencemos por el principio, durante la interpretación de «Burning Up», Love sale luciendo una represetación de la joven Madonna, aquella de los primeros y furiosos 80s, la Madonna sin dinero pero con ansias de triunfar. Los encargados de vestuario realizaron una nueva version de esa Madonna, con un short cuadriculado, camiseta, chaleco de lana, pañuelo al cuello y gorra de cuero. Madonna conversa con su «otro yo», lo interpela, la presenta a su público (un público con el que aquella joven Madonna soñada permanentemente), la perdona y la abraza. Un momento simbólico demasiado fuerte. En una publicación en Instagram, Matti Love escribe durante el show inicial de la gira: «estar detrás de Madonna es un honor que no puedo tomar a la ligera; esty agradecida y sin palabras…»



Más tarde en el show, la bailarina volvió al escenario con una de las imágenes más fuertes, icónicas y representativas de Madonna: aquella del «Blond Ambition Tour» de 1990 con la famosa pony tail de peinado. Madonna juega con ella en una cama de terciopelo rojo (emulando la de aquella gira), se tocan sensualmente, se abrazan, como el mensaje de que Madonna se hace el amor a ella misma. Así como en aquella gira de los 90s, Madonna sola simulaba masturbarse, ahora lo hace ella con ella misma.




Luego, las otras Madonnas siguen surgiendo en el escenario. Durante uno de los momentos más políticos del show, la Madonna cubierta en latex negro del video «Human Nature» sale para rescatar a Madonna de las críticas, las burlas y las opiniones negativas (representadas en este caso por la polícia). La Madonna de «Human Nature» nos decía: «absolutamente sin arrepentimientos» y así se marcó en esta gira. Luego, una representación de la soldado de «American Life» aparece en otra parte del show. Aqui vemos a Love con un pantalón de guerra y la espalda descubierta con la leyenda «No Fear» (otro guiño a los mensajes que Madonna se pintaba en la espalda durante su gira de 2012 «The MDNA Tour»).



Arriba: «Absolutely no regrets» se dice Madonna a ella misma ante las críticas detractoras de aquellos furiosos 90s.



Arriba: «No Fear», la soldado de «American Life» vuelve a dar fuerzas a Madonna y a reivindicar la lucha por la libertad.
Finalmente, Matti Love aparece para el gran final, rodeada del resto de sus compañeros también vestidos como Madonna. Esta vez Mattie fue quien encarnó a la joven Madonna de «Like a Virgin», a esa novia seductora pero a la vez inocente y juguetona.



Analizemos ahora el gran final ¿De qué otra forma Madonna terminar este espectáculo?. Ella ubicada en el escenario principal rodeada de sus bailarines luciendo réplicas meticulosamente reproducidas de los trajes de algunas de sus presentaciones y apariciones más icónicas de cuatro décadas de música. El comunicado de prensa de la gira menciona 17 trajes archivados recreados por el diseñador de la gira Eyob Yohannes y Rita Melssen. Ocho looks provienen directamente de los archivos de videos musicales de Madonna, cuatro son de sus giras anteriores, tres disfraces son de otras presentaciones en vivo, un atuendo proviene de una película y tres más son de otras apariciones públicas. Vamos a presentar a las diferentes Madonnas que formaron parte de este número musical no en orden de aparición sino en orden cronológico para ser más exactos.
«Porque solo una artista segura de su lugar en la historia puede permitirse esto: mirar sus propias copias y seguir siendo la única original». (RM)
Las Madonnas que formaron parte de «Bitch I’m Madonna»:
- 1984 – La novia seductora de «Like a Virgin».
- 1985 – La chica glamorosa de«Material Girl».
- 1987 – La flamenca con el impresionante vestido rojo del clip«La Isla Bonita».
- 1990 – La Maria Antonieta de«Vogue» de los Premios «MTV VMA».
- 1992 – La atrevida modelo topless del desfile de Jean-Paul Gaultier.
- 1992 – La beisbolista Mae Mordabito del film«A League of Their Own».
- 1992 – La chica estilo pastorcita de la fiesta de presentación del libro«Sex».
- 1992 – La dominatrix Dita Parlo del clip «Erotica».
- 1993 – La Diosa hindú de la representación de«Vogue» de «The Girlie Show».
- 1993 – La Diva Disco Afro de«The Girlie Show».
- 1994 – La dominatrix sin arrepentimientos del clip«Human Nature».
- 1998 – La reina gótica de «Frozen».
- 2000 – La jefa de la noche con atuendo blanco del clip «Music».
- 2005 – La chica disco lista para bailar del clip«Hung Up».
- 2006 – La Diosa ecuestre del inicio de la gira«The Confessions Tour».
- 2008 – La rave futurista de «4 Minutes» del«Sticky and Sweet Tour».
- 2012 – La Reina egipcia de «Vogue» del show de medio tiempo del «Superbowl».
- 2013 – La chica neo-punk de la«MET Gala».


















Al final, el juego de los dobles no habla de imitadores. Habla de poder. Madonna entendió antes que nadie que una imagen verdaderamente influyente no se protege: se expone, se replica y se pone a prueba. Por eso permite que otros se vistan como ella, la encarnen, la multipliquen. Porque sabe algo que el pop suele olvidar: la copia puede reproducir la forma, pero jamás el origen. Desde el casi emotivo homenaje de los Premios «MTV VMA» de 1999, pasando la ironía filosa de «She’s Not Me» en 2008 hasta la celebración consciente de su legado en «The Celebration Tour», Madonna no se enfrenta a sus dobles: los absorbe, los convierte en archivo vivo, en espejo cultural y en testimonio de una era que ella misma creó.
Este viaje de de dobles y múltiples Madonna podríamos resumirlo diciendo que en 1999 Madonna fue homenajeada por su imagen, en el 2000 ella soñó y «se traumó» con sus dobles, en el 2008 los confrontó y los increpó sobre el escenario, en el 2019 se amigó con ellos y en el 2023 los consagró y los celebró catapultándolos a la historia. Y cuando el escenario se llena de Madonnas, cuando su imagen camina, baila y desfila en otros cuerpos, queda claro lo esencial: no es una pérdida de identidad, es su consagración. Porque solo una artista segura de su lugar en la historia puede permitirse esto: mirar sus propias copias y seguir siendo la única original. >>

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