PERSONAL LIFE

«NOCHES DE BOHEMIA»


MADONNA Y SU PRIMER CONTRATO COMO SOLISTA BAJO EL SELLO DE CAMILLE BARBONE, «GOTHAN RECORDS»


1981-1982 – New York; USA

Luego de una actuación que «Emmy» dio en el club «Max’s Kansas City», Camille Barbone se dispuso a representar a Madonna. Sin embargo a la empresaria musical no le interesaba la banda sino que quería a Madonna como solista. La decisión fue difícil sin embargo, el 17 de marzo de 1981, Madonna se despide de «Emmy» y, abandonando a sus amigos, firma contrato como solista para la compañía de Camille, «Gotham Records».

Madonna luego de firmar su contrato con Barbone en marzo de 1981

Para abril de 1981, Madonna ya tenía una nueva banda con integrantes elegidos personalmente por la propia Camille Barbone y comenzaron el proceso de grabar y componer canciones. Camille no sólo se hizo cargo de la carrera de Madonna sino que además se tomó en serio su vida personal. Le dio trabajo, casa y contención emocional. Para ese momento, Madonna ya se había mudado dos veces: primero al «Star Motel» durante dos o tres semanas, donde, tras sufrir un robo, vio un anuncio en el tablón de anuncios de «The Music Building» que anunciaba una habitación disponible en un apartamento en la Riverside Drive por USD 250 al mes más un mes de fianza. Camille Barbone se hizo cargo del pago de la renta. El propietario del apartamento, Saul Braun, era padre de los gemelos Josh y Dan Braun, quienes formaban la banda «Circus Mort» y ensayaban en «The Music Building» donde conocieron a Madonna. No fue hasta mucho después de mudarse al apartamento de Riverside que Madonna se dio cuenta de que, de hecho, vivía con el padre de las gemelos.

Adam Alter, Madonna y Camille Barbone

A pesar de ya haber firmado con «Gotham Records», igualmente Madonna seguía en su búsqueda artística y no dejaba de experimentar, ella estaba dispuesta a posar para cualquier fotógrafo, artista o cineasta que tuviera en frente con el único obetivo de que su imagen comenzara a circular por el circuito «under» de New York. Entre marzo y mayo de 1981, la aún desconocida Madonna participó de un video corto alternativo llamado «In Artificial Light» realizado por Curt Royston (y que no vio la luz hasta 1983). También posó para el fotógrafo Michael McKenzie para su proyecto «Androgyny» y además realizó un pequeño set a cargo de Edward Acker en la azotea del «Gramercy Park Hotel» ubicado en el N°2 de la Lexington Avenue.

Arriba: Madonna por Edward Acker

Sin embargo, las cosas en el plano musical no estaban del todo claras. Madonna quería llevar una dirección opuesta a la que su manager le indicaba y los roces comenzaron a aparecer en muy poco tiempo. Para mediados de 1981, Madonna había logrado grabar un demo con algunas canciones bajo el sello «Gotham» y había realizado una mítica performance en «Max’s Kansas City» fotografiada por el famoso George DuBose. Sin embargo, el despegue hacia la fama estaba demorando en llegar. Madonna estaba apurada por triunfar y sentía que su relación con Barbone no la estaba llevando hacía ninguna parte. Para fines de 1981, Madonna estaba prácticamente decidida a dejar a Camille Barbone y cancelar su contrato con «Gotham Records».

La actuación bajo el sello «Gotham» fotografiada por George Dubose

EL ADIÓS A CAMILLE

La relación entre Madonna y Camille Barbone venía en picada y para fines de 1981, las cosas habían llegado demasiado lejos. Madonna ya había comenzado a contactarse por su parte con otros empresarios musicales y comenzó a tender su red de contactos a espaldas de Camille. Uno de ellos fue Rob Prince de la afamada agencia «William Morris» quien le aconsejó que contactara con el abogado Jay Kramer. Finalmente para febrero de 1982, Kramer solicita una reunión con Camille e informa que su cliente ya no necesitaría más de sus servicios. Barbone no se quedó atrás e inmediatamente comenzó una furiosa batalla legal la cual se resolvería discretamente con un arreglo económico varios años después. Al inicio de 1982, Madonna había terminado su contrato con «Gotham«, y estaba nuevamente sin dinero, sin banda y sin dirección en su carrera musical.

Libre de las ataduras del contrato que tenía con Camille Barbone, Madonna volvió a retomar la relación con su viejo amigo y amante, Stephen Bray, de hecho éste, ya se había puesto en contacto con los hermanos Gilroy y se encontraba formando parte de «The Breakfast Club». Madonna y Bray se complementaban muy bien, habían formado una dupla muy fuerte en donde se entendían con solo miradas. Ella escribía canciones y él se encargaba de ayudarla con las melodías o corregir algo de la composición. Para ese momento, Madonna alternaba su vida entre la casa de Janice Galloway, una antigua compañera de Universidad (quien curiosamente terminó siendo esposa de Michael Rosenblatt, director artístico de Sire) y «The Music Building» donde aún seguía quedándose a dormir.

Para marzo de 1982 Madonna tenía un puñado de canciones nuevas que podrían perfectamente ser de interés para cualquier compañía discográfica. Junto a la colaboración de Stephen Bray, compuso: «Ain’t no big deal»; «Burning up» (una nueva versión ya que hay una anterior que fue presentada a Camille Barbone); «Crimes of passion»; «Don’t you know»; «Everybody»; «Laugh to keep from crying» y «Stay». Finalmente y con la ayuda de algunos músicos que había conocido en este último año, pudo grabar y finalizar su demo. Comenzó entonces el peregrinar de Madonna por todos los clubes y discotecas de moda ofreciendo su demo a los Djs, pero no obtenía buenos resultados, la promoción había resultado ser más difícil de lo que imaginaba. El demo iba con Madonna donde quiera que vaya, la joven estaba dispuesta a hacer escuchar su música a quien estuviera dispuesto a ayudarla a triunfar.