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ON THE COVER: “SMASH HITS” (UK) – DICIEMBRE 1987

“SmashHits” (UK)

El 30 de Diciembre de 1987, Madonna aparece por segunda vez en la tapa de la revista “Smash Hits” (ya lo había hecho por primera vez ese año en el mes de agosto). En esta ocación, en la portada también vemos una fotografía de la sesión de Alberto Tolot con el muñeco de Mickey Mouse. Este especial de fin de año, incluye una extensa entrevista a Madonna en donde habla de su fama, su relación con Sean Penn, y su admiración por Marilyn Monroe; además se incluye la historia y la entrevista que Neil Tennant realizó por primera vez a Madonna para la revista en 1983.

¿Qué se siente ser la mujer más famosa en la historia del pop? Poco después de que la prensa estallara publicando la noticia de su matrimonio con Sean Penn, Madonna se sentó y abrió su corazón. Y Smash Hits escuchó.

“¿Que si me pregunto a mí misma ‘Dios ¿qué he creado?’. ¡Claro que si!”

Es difícil de creer. Hace tan solo cinco años Madonna Ciccone era otra ambiciosa chica norteamericana de veintitantos años. Había intentado dedicarse a la danza pero desistió. Intentó ser actriz y apareció en una película porno de bajo presupuesto llamada “A Certain Sacrifice” para ganar experiencia, pero eso no la llevó a ningún lado (la película recién se estrenó a inicios de este año para aprovechar su creciente fama). Intentó ser cantante, pero sus grupos (The Breakfast Club, Emmy y Modern Dance) fracasaron, y su estadía de seis meses en París intentando transformarse de artista pop a sensación disco fueron una catástrofe. A pesar de todo nunca se rindió, aunque tuvo que alimentarse de palomitas de maiz, vivir con un sueldo de mesera y posar desnuda para estudiantes de fotografía. Pero apenas vio el más pequeño destello de fama, se propuso volverse tan famosa como le fuera posible. Comenzó a vender más discos que antes. Empezó a hacer conciertos más extensos, y a filmar más películas. Al final, todo su esfuerzo dió resultado. Hoy en día es una de las mujeres más famosas del planeta… y poco a poco ha ido descubriendo que eso no es lo más agradable.

“Como cuando se estrenó Desperately Seeking Susan y yo salía con un actor muy conocido. Luego anuncié mi matrimonio y al instante las fotos de mis desnudos aparecieron en Playboy y Penthouse. Todo sucedió al mismo tiempo. Una gran explosión de publicidad. No importa lo exitosa que seas. Nunca te imaginas esa clase de atención”

Y no era la clase de atención que a ella le gustaba.

“Al inicio me dolió ver mis fotos publicadas en Playboy y no sabía qué pensar de todo eso. Ahora las veo y me siento tonta por haberme molestado, y es que yo quería que algunas cosas se mantuvieran en privado. Es como cuando eres una niña en el colegio y viene una monja y te levanta la falda en frente de todos y te avergüenzas. No es algo terrible al final, pero no era algo para lo que estuvieras preparada y te parece molesto y te sientes expuesta. Además Penthouse hizo algo muy sucio. Le enviaron copias de la revista a Sean”.

Se detiene y sacude la cabeza, todavía conmocionada por la experiencia.

“Todos esos meses fueron demasiado. Nunca imaginé que iba a casarme con 13 helicópteros volando encima de mi cabeza. Todo se convirtió en un circo. Terminé riéndome. Al inicio me molesté mucho pero luego terminé riéndome. No hubieran podido escribirlo en el guión de una película. ¡Nadie lo hubiera creído! Era demasiado increíble, como un musical de Busby Berkely o algo que algún agente hubiera montado para generarle algo de publicidad a una de sus estrellas”.

Pero no era un truco publicitario y ella lo dejó muy en claro, por si alguien lo malinterpretó. Aunque ella ya se acostumbró a que la malinterpreten. Cuando tocó en NY en un evento a beneficio del sida en el verano pasado (su mejor amigo Martin Burgoyne murió de esa enfermedad) se entristeció al ver que el New York Times calificó el espectáculo como “entretenimiento huachafo de medio pelo”.

“Hay personas que, sin importar lo que yo haga, siguen pensando en mi como una putita disco” se queja amargamente. Ella aún sigue sorprendida ante la reacción que hubo (especialmente en USA) por su single “Like a Virgin”.

“Yo estaba cantando acerca del modo en que alguien me hace sentir, renovada y fresca”, dice con exasperación, “y todos lo interpretaron como ‘ya no quiero ser virgen’. ¡Pero no era de eso de lo que trataba!” Madonna reconoce que eso es solo un síntoma acerca de cómo es que son tratadas las mujeres en la industria musical.

“La gente tiene la idea de que si eres hermosa, sexy y provocativa, entonces ya no tienes nada más que ofrecer. La gente siempre ha tenido esa imagen de las mujeres. Puede ser que estuviera actuando de un modo estereotipado, pero al mismo tiempo sabía muy bien lo que hacía y tenía el perfecto control de todo. Cuando la gente se dió cuenta de eso, entonces quedaron confundidos. No iba pot allí diciendo ‘no miren la ropa ni la lencería que uso’, por que las estaba usandl precisamente para demostrar que se puede ser sexy y fuerte al mismo tiempo”.

Madonna se toma muy en serio todos estos asuntos. Y aún se pregunta a si misma si es que es feminista. (No lo decide todavia. Sólo sabe que les da a las mujeres fuerza y esperanza. En especial a las mujeres jóvenes). Se molesta mucho cuando la critican por ser sexy solo por ser mujer.

“¿Por qué nadie critica la música de Prince?”

Y también reconoce que ella no le agrada a muchas mujeres por que “les han enseñado que para ser fuertes y respetadas tienen que actuar como hombres, y no ser sexys ni femeninas, y se descomputan completamente al verme haciendo todo lo contrario. Pero no me puedo quejar. Hay mucha gente que está captando mi mensaje. No voy a cambiar el mundo en un día. Tal vez los hombres y las mujeres nunca serán iguales. Sería más idealista decir que algún día ya no seremos discriminadas sólo por ser mujeres” –murmura Madonna, perdida en sus pensamientos.

“¿Estoy siendo muy cínica?”

Desde que apareció en escena, la gente siempre ha comparado a Madonna con la trágica estrella de cine Marilyn Monroe, principalmente por que ambas son rubias, independientes, y muy, muy exitosas, aunque a Madonna no le gusta nada esa comparación.

“Al inicio me gustaban las comparaciones que hacían entre ella y yo. Ella era extremadamente sensual y tenía el cabello rubio. Pero luego empezó a molestarme por que nadie quiere ser comparado a cada rato con alguien más. Pero si, siento simpatía por Marilyn Monroe. Ella era una esclava de la maquinaria hollywoodense de aquellos días. No sabía en lo que se metía y se volvió vulnerable. Y me siento un poco identificada con eso. He sentido la invasión a mi privacidad y todo eso, pero no estoy dispuesta a dejarme vencer. Marilyn Monroe era una víctima, y yo no lo soy. Es por eso que no existe comparación entre ella y yo”.

A pesar de eso, ella parece estar cada vez más determinada en convertirse en actriz. No ve la actuación como una carrera separada de la suya. Considera que sus discos son una especie de actuación también.

“Para muchas personas, la música es un asunto muy personal. Pero siempre me ha gustado tener diferentes personajes para proyectar. Proyecté un personaje muy detallado para Like a Virgin, y luego otro muy diferente y específico para True Blue. El problema ante los ojos del público es que tú eres la imagen que proyectas. Y yo no soy como esos personajes. Es por eso que titulé ‘¿Quién Es Esa Chica?’ a mi gira, por que interpreto a varios personajes y no soy como ninguno de ellos. Soy todos ellos. Y ninguno de ellos. ¿Entiendes lo que digo?”.

Luego habla de su matrimonio con Sean Penn. No lo han pasado muy bien en estos meses debido a que la prensa expone en primera plana cada cosa que hacen. Pero ella no se sorprende.

“Él tiene fama de chico rebelde, y yo tengo fama de ser una chica rebelde. Asi es que no es de extrañar que la prensa esté interesada en ver los resultados de esa combinación. Es como si estuvieran esperando que fracasemos para poder tener una buena historia que publicar. No lo han asumido aún. Quieren que me embarace o que nos divorciemos. Después de un tiempo, eso hace mucha presión sobre nuestra relación. Ha sido una experiencia para formarnos el carácter y una prueba de amor. Muchas veces la prensa ha inventado cosas que nunca hicimos, peleas que nunca tuvimos. Luego peleábamos por eso y la prensa se enteraba y lo publicaban, y era algo muy escalofriante, como si lo hubieran predicho, o estuvieran escuchando al lado de nuestro dormitorio, o intervenido nuestros teléfonos. Todo eso puede ser algo muy perturbador”.

Tal vez Madonna y Sean no lo pasarían tan mal si es que hablaran más a menudo con la prensa. Madonna se encoge de hombros.

“He hecho numerosas conferencias de prensa. Numerosas entrevistas. Pero soy mucho más extrovertida y verbal y me he relacionado más con la prensa que él. Sean es un actor muy serio y todo esto lo ha tomado por sorpresa, y tenemos maneras distintas de lidiar con el asunto”.

El modo de él (mostrándole los puños a los fotógrafos) es un poco difícil de entender, pero dudamos que le haga ganar más amigos.

“No me gusta la violencia. No apoyo los golpes y los episodios violentos no deberían suceder. Pero, por otro lado, entiendo la rabia de Sean y, creeme, yo también he querido golpear muchas veces a esos fotógrafos. Nunca lo haría por que eso empeoraría las cosas. Ya sabes. Yo libero mi rabia de otras formas: me gusta pelear con las personas y manipularlas para hacerlas sentir que no están peleando. Pero si. Han sido experiencias traumáticas y ya no creo que se repitan. Sean piensa que son un desperdicio de energía. Pero los periodistas siguen pensando que él es un buen objetivo y cada vez que lo ven en la calle lo persiguen y le gritan ¡vamos pégame! ¡pégame!. No es nada agradable. Y como ven que él no reacciona entonces me insultan, intentando provocarlo con eso. Tienes que tener mucha fuerza para sobreponerte a todo eso”.

Madonna cuenta lo mucho que se aman el uno al otro. Pero también habla de lo reales que podrían ser los rumores de divorcio en este punto. También se pregunta si ser famosa vale la pena con todo este sufrimiento.

“Hay veces en las que pienso en que si hubiera sabido que todo esto sería asi, no me habría esforzado tanto. Pero lo que yo hago con mi trabajo afecta e influye en las personas de un modo distinto, y no puedes influir en otros de manera masiva si es que no te sometes al escrutinio y eres observada con un microscopio. Y yo lo acepto. Cuando sienta que todo se sale de control y que estoy siendo demasiado escrutinizada, entonces ya no me dedicaré a esto”.

¿Pero qué pasará si te vuelves más famosa?

“No me gusta pensar en eso. Es perturbador”

¿Es algo que te….

“…¿asuste?. Si. Me asusta y me emociona, por que quién sabe qué saldrá de todo eso, y qué responsabilidades tendré, y qué cosas tendré que dejar atrás, qué cosas perderé y qué cosas ganaré. No lo sabré hasta llegar allí”.


4 comments on “ON THE COVER: “SMASH HITS” (UK) – DICIEMBRE 1987

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