LA HISTORIA DE UNA DE LAS ASOCIACIONES CREATIVAS MÁS EXTRAORDINARIAS DE LA CARRERA DE MADONNA
1956-2026
Hay productores que trabajan para una estrella y hay productores que, durante un período determinado, consiguen convertirse en parte de su lenguaje artístico. William Orbit perteneció a la segunda categoría. Su relación con Madonna no fue simplemente la de una cantante y un productor contratado para realizar un disco, fue una asociación creativa que transformó profundamente el sonido de Madonna, produciendo uno de los álbumes más importantes de su carrera y dejando una huella que todavía puede escucharse casi tres décadas después. Entre ambos existió una relación profesional intensa, una evidente afinidad artística y, durante ciertos períodos, una amistad cercana. Pero también hubo distancia, silencios y, finalmente, una separación creativa que se prolongó durante años. Paradójicamente, cuando William Orbit murió en 2026, aquella colaboración que había terminado mucho tiempo atrás volvió a adquirir una dimensión casi mítica. Porque hay algo que permanece intacto: Madonna y William Orbit juntos crearon una música que todavía parece venir de otro lugar.


William Mark Wainwright nacido en Palms Green al norte de Londres en 1956 fue músico, compositor, DJ, productor, arreglista, multiinstrumentista y, fundamentalmente, un explorador del sonido electrónico que hasta la actualidad ha vendido más de 200 millones de discos y ha recibido varios premios Grammys por su trabajo musical. Iniciando desde la adolescencia, el trabajo en la producción musical, Orbit forma su primera banda a comienzos de los 80s, «Torch Song» junto a Laurie Mayer y Grant Gilbert realizando varios discos y participaciones en soundtracks como «Youngblood» o «The Texas Chainsaw Massacre 2». Su estética era muy particular: sintetizadores analógicos, secuenciadores, cajas de ritmos, guitarras procesadas, samplers y largas texturas ambientales. No parecía interesado en hacer música simplemente “moderna», Orbit quería hacer música que pareciera extraña, espacial, sensual y ligeramente irreal. Durante los 90s, Orbit forma otra banda de música house, «Bass-O-Matic» junto a la vocalista Sharon Musgrave y el rapero Steve Roberts. Mientras tanto seguía manteniendo su trabajo en solitario editando varios discos entre ellos la serie «Strange Cargo» (1987, 1990, 1991, 1995 y 2014) donde desarrolló una electrónica atmosférica, instrumental, experimental y profundamente cinematográfica. Durante esa época, también fundó los «Guerilla Studios» trabajando en un tiempo en donde la música electrónica todavía no ocupaba el centro absoluto del pop.


Arriba: las dos primeras bandas formadas por William Orbit, «Torch Song» a comienzos de los 80s y «Bass-o-Matic» durante los noventas.
EL INICIO: LOS PRIMEROS REMIXES
William Orbit no apareció de repente en 1997 para producir «Ray of Light», sino que el productor ya había comenzado a formar parte del universo de Madonna desde el comienzo de la década del 90 como Dj y remixer, este dato es fundamental, ya que habla de que la cantante había sido expuesta al lenguaje de Orbit muchos años antes de conocerlo. Esto fue determinante para el proceso y la transformación musical que tendría Madonna durante los años posteriores. En 1990, Orbit participó en la remezcla de “Justify My Love”, originalmente producida por Lenny Kravitz y André Betts, la versión de Orbit apareció como «Justify My Love» (Orbit 12” Mix) y marcó uno de los primeros contactos entre su estética electrónica y el repertorio de Madonna. Dos años después llegó otro encuentro musical cuando Orbit realizó la remezcla de “Erotica”, aportando además producción adicional. La canción original había sido producida por Madonna y Shep Pettibone, pero la intervención de Orbit llevó el tema hacia un territorio mucho más electrónico y experimental. La versión aparece acreditada como: “Erotica (William Orbit Mix)” y esta es una colaboración especialmente interesante porque muestra algo que posteriormente sería esencial en «Ray of Light»: Orbit no entendía el remix como una simple extensión bailable de una canción, para él, remezclar significaba muchas veces volver a imaginarla.



REMIXES Y CANCIONES
- 1991 – «Justify My Love» (Orbit 12 inch Mix)
- 1991 – «Justify My Love» (William Orbit Remix)
- 1991 – «Justify My Love» (Orbit Edit)
- 1992 – «Erotica» (WO 12″ version)
- 1992 – «Erotica» (WO Dub)
- 1994 – «I’ll Remember» (Orbit Remix)
- 1994 – «I’ll Remember» (Orbit Alternative Remix)
- 1994 – «I’ll Remember» (Guerrilla Beach Mix)
En 1994, la relación continuó con “I’ll Remember”, canción compuesta por Madonna, Patrick Leonard y Richard Page. Aquí, Orbit realizó diferentes versiones, entre ellas «Orbit Remix»y «Orbit Alternative Remix». La acreditación oficial incluye a Orbit como productor adicional. Es interesante escuchar estas versiones retrospectivamente porque algunos elementos de lo que posteriormente sería «Ray of Light» ya aparecen allí: espacios amplios, tratamiento ambiental de la voz, electrónica menos agresiva y una sensibilidad melancólica que funcionaron como una pequeña ventana hacia el futuro. Ventana por la que Madonna comenzó a espiar en 1994 con la grabación de la canción «Bedtime Story» incluída en su disco «Bedtime Stories» y que de alguna manera comenzó a marcar el rumbo que se vendría. Si bien, este track no tuvo relación con Orbit, si fue relevante ya que sería la primera relación de Madonna con la música electrónica.
SABIAS QUE?
Existe una curiosa confusión histórica entre William Orbit y el dúo británico Orbital. Las remezclas de «Bedtime Story» fueron realizadas por Orbital, no por William Orbit. Aunque la semejanza de los nombres ha generado confusión durante años es importante separarlos.
«RAY OF LIGHT»: UNA FUSIÓN IMBATIBLE
En 1997 y luego de pasar por varios productores musicales para iniciar la composición de su nuevo disco (entre ellos Babyface, Patrick Leonard y Rick Nowels) Guy Oseary, quien aún no era manager de Madonna pero si un ejecutivo esencial de «Maverick», puso a William Orbit en contacto con ella quien estaba bastante conforme con su trabajo como remixer de sus canciones y era admiradora de la serie «Strange Cargo». A mediados de junio de 1997, Orbit se encuentra con Madonna en New York y concretan la realización del disco. El productor ya tenía numerosas ideas musicales almacenadas en cintas y demos, no eran canciones terminadas sino fragmentos, secuencias, acordes, ritmos, texturas, pequeñas piezas musicales que había enviado en una cinta a Madonna y sobre los que ella ya había comenzado a idear algunas canciones. Ese método terminaría siendo fundamental para la creación de «Ray of Light». Madonna escuchaba aquellas ideas y encontraba inspiración para melodías y letras. Orbit, entonces, tomaba esas ideas y las convertía nuevamente en música; era un proceso casi circular en donde Orbit creaba un paisaje, Madonna encontraba una emoción y escribía la letra que luego Orbit transformaba la idea en una canción. Según relatos de las sesiones, muchas de las primeras ideas de Orbit consistían en fragmentos de ocho o dieciséis compases. Madonna podía escucharlos repetidamente hasta que aparecía una dirección lírica o melódica. Un método poco convencional para una superestrella de semejante magnitud pero que funcionó a la perfección.

Con «Ray of Light» es donde la relación profesional entre Madonna y William Orbit se convierte en algo extraordinario. El disco fue producido principalmente por ambos, con colaboradores como Patrick Leonard, Marius de Vries y otros músicos y técnicos. La grabación fue larga, compleja y, según Orbit, físicamente agotadora. En una entrevista posterior el productor describió aquellas sesiones como extremadamente intensas y reconoció que Madonna podía ser una productora exigente. Pero también dejó algo muy claro que ella era tan responsable del resultado como él involucrándose profundamente en el proceso de producción. De hecho, Orbit llegó a mencionar que Madonna era una productora extraordinaria y que merecía mucho más crédito por eso.
«Yo no la re-inventé a ella en absoluto. Ella es mucho más auto dirigida que eso. Era más como que ella me produjo a mí produciéndola a ella».
William Orbit sobre Madonna
Una de las grandes particularidades de «Ray of Light» fue que Orbit no llegó con una fórmula prefabricada sino que trabajaba con tecnología que, para los estándares actuales, resulta casi rudimentaria. Utilizó sintetizadores como el Roland Juno-106, JD-800 y JP-8000, Yamaha DX7, Korg MS-20, Akai S3200 y otros, además de ordenadores y herramientas digitales que todavía estaban en plena transición; Orbit no buscaba necesariamente la perfección. En una entrevista sobre las sesiones explicó que Madonna utilizaba una expresión que terminó funcionando como una especie de filosofía de producción: “Don’t gild the lily«, no adornar innecesariamente aquello que ya funciona y esa filosofía puede escucharse a lo largo de todo el disco. Cuando «Ray of Light» apareció en marzo de 1998, el impacto fue enorme: Madonna tenía 39 años y ya era considerada una figura consolidada del pop, pero el nuevo disco parecía venir de otro universo. La producción mezclaba electrónica, techno, ambient, trip-hop, jungle, breakbeat, música india y elementos de música clásica y rock. Pero la transformación no era solamente musical, Madonna estaba atravesando una profunda transformación personal: maternidad, espiritualidad, yoga, interés por la Kabbalah y una nueva búsqueda interior. Orbit encontró la forma sonora de convertir todo aquello en música. Madonna había cambiado y William Orbit había encontrado el sonido de ese cambio. El sitio oficial de Madonna define al álbum como un punto de inflexión en su carrera debutando en el número 2 de Estados Unidos y en el número 1 en numerosos mercados internacionales, recibió seis nominaciones a los Grammy y terminó obteniendo cuatro premios Grammy.

La importancia de Orbit en el disco no se limita al sencillo que le da el nombre, ya que Orbit tuvo participación en cuanto a la producción general en todas las canciones con excepción de «Little Star» (producida por Rick Nowels) y además se encargó de arreglar y modificar los demos previos producidos por Patrick Leonard. Su huella está prácticamente en toda la arquitectura sonora. La apertura del álbum es casi una declaración de principios, con «Drowned World/Substitute for Love» no comienza con una explosión sino que comienza flotando. La canción funciona como una especie de entrada ceremonial al nuevo universo de Madonna, es una canción sobre fama, vacío, amor y transformación y también es una perfecta presentación del lenguaje de Orbit. Sigue «Swim», oscura, líquida y profundamente atmosférica una canción que parece desarrollarse bajo el agua siendo uno de los mejores ejemplos de cómo Orbit utilizaba el estudio no simplemente para acompañar una canción, sino para construir un espacio físico alrededor de la voz. Con «Ray of Light» ocurre el milagro pop, Orbit tomó una antigua canción de la década del 70 y la convirtió en una explosión electrónica; el resultado fue un tema frenético, luminoso y casi psicodélico. El sencillo llegó al número 5 del HOT100 y ganó el Grammy a «Best Dance Recording». Más tarde, Orbit realizaría los famosos remixes «Liquid Mix» y «Ultra Mix».

El disco continúa con tracks como «Candy Perfume Girl», de textura industrial y casi metálica contrastando con «Skin», un tema que se desliza sensualmente como la seda. «Nothing Really Matters» y «Sky Fits Heaven» muestran el contraste de la arquitectura sonora de Orbit y la voz de Madonna, nuevamente combinando espiritualidad y electrónica. En «Shanti/Ashtangi», Madonna introduce un mantra basado en textos sánscritos mientras Orbit construye una atmósfera electrónica hipnótica siendo probablemente uno de los momentos más arriesgados el disco. Finalmente llega «Frozen», aunque la canción tiene una composición original extraordinaria de Madonna y Patrick Leonard, la producción final de Orbit es fundamental para su identidad sonora. La oscuridad de los sintetizadores, las cuerdas, los graves y el tratamiento espacial de la voz construyen una de las canciones más reconocibles de toda la carrera de Madonna. El sencillo alcanzó el número 1 en Reino Unido y el número 2 en Estados Unidos. Orbit también realizó varias remezclas posteriores. Finalmente «The Power of Goodbye», otra de las grandes colaboraciones entre Madonna, Orbit y Patrick Leonard. La canción posee una cualidad casi clásica, es fría y emocional al mismo tiempo; una característica absolutamente orbitiana
REMIXES Y CANCIONES
- 1998 – «Drowned World/Substitute for Love»
- 1998 – «Swim»
- 1998 – «Ray of Light»
- 1998 – «Candy Perfume Girl»
- 1998 – «Skin»
- 1998 – «Nothing Really Matters»
- 1998 – «Sky Fits Heaven»
- 1998 – «Shanti/Ashtangi»
- 1998 – «Frozen»
- 1998 – «The Power of Goodbye»
- 1998 – «To Have and no to Hold»
- 1998 – «Mer Girl»
- 1998 – «Has to Be»
- 1998 – «Frozen» (William Orbit Drumapella)
- 1998 – «Ray of Light» (William Orbit Liquid Mix)
- 1998 – «Ray of Light» (William Orbit Ultra Violet Mix)

LA VIDA DESPUÉS DE «RAY OF LIGHT»
«Ray of Light» fue un éxito extraordinario pero también cambió la vida profesional de William Orbit. De ser un músico electrónico relativamente de culto, pasó a convertirse en uno de los productores más solicitados de la industria. Poco tiempo después produciría el álbum «13″ de Blur. Trabajaría con Prince, Britney Spears, Mel C, Pink, U2, Katie Melua, Ricky Martin, Beth Orton, Sarah McLachlan, Queen, The Joy Formidable, Robbie Williams, All Saints, Kraftwerk, Harry Enfield, Beck, Blur y Sugababes. Pero el problema de un éxito tan grande es que puede convertirse en una prisión. Orbit lo explicó años después con mucha honestidad. Después de «Ray of Light», comenzó a entrar cada vez más en el circuito comercial estadounidense y llegó a sentir que estaba intentando repetir una fórmula que no necesariamente le pertenecía. Según sus propias palabras, su voz interior le decía que después de «Ray of Light» debería estar haciendo algo más personal.

Sin embargo, Madonna y Orbit volvieron a encontrarse poco después. En 1999 aparece “Beautiful Stranger”, canción escrita y producida por ambos específicamente para la película «Austin Powers: The Spy Who Shagged Me«. Fue otro triunfo llegando al Nº02 en UK y obteniendo el Grammy a «Best Song Written for a Motion Picture, Television or Other Visual Media«. La relación creativa parecía continuar naturalmente y al año siguiente, Orbit participa con la producción de las canciones «Time Stood Still» y «Ametican Pie» (otro remake setentoso), únicas dos canciones de Madonna que aparecen en el soundtrack del film «The Best Next Thing». Con esta última, Madonna volvió a posicionarse en las primeras posiciones a nivel mundial y una vez más, Orbit demostró que podía llevar una canción completamente ajena a su universo hacia una estética electrónica reconocible. Y entonces llegó «Music».




Arriba: Madonna y William Orbit durante una fiesta en «China White» en Londres durante 1999 (créditos James Peltekian)
REMIXES Y CANCIONES
- 1999 – «Be Careful (Cuidado con mi Corazón)»
- 1999 – «Beautiful Stranger»
- 1999 – «American Pie»
- 1999 – «Time Stood Still»
- 1999 – «Beautiful Stranger» (William Orbit Radio Edit)


Arriba: «Beautiful Stranger» y «American Pie» de 1999 y 2000 respectivamente
«MUSIC» Y EL PRIMER ALEJAMIENTO
Cuando llegó el momento de un nuevo disco, inicialmente, Madonna quería volver a trabajar con Orbit y lo hizo. Durante las primeras sesiones de «Music», Orbit escribió y produjo varias ideas con ella. Pero ocurrió algo fundamental: Madonna sintió que aquellas canciones comenzaban a parecerse demasiado a «Ray of Light» y como sabemos, Madonna no permite repetirse. Ella no quería hacer una segunda parte de aquel disco sino que deseaba avanzar y explorar nuevos horizontes. Según análisis posteriores y declaraciones relacionadas con el proceso, Madonna descartó buena parte del material inicial porque percibía demasiada similitud con el álbum anterior. Y aquí aparece Mirwais Ahmadzaï y la historia musical de Madonna volvió a cambiar. Una de las características más importantes de Madonna como artista ha sido precisamente su capacidad para abandonar a un colaborador exitoso cuando siente que el lenguaje empieza a repetirse. Eso había ocurrido antes y volvería a ocurrir muchas veces después. Sin embargo, Orbit no desapareció, algunas de sus canciones sobrevivieron en el disco como «Runaway Lover», «Amazing» y «Gone» canciónes en las que todavía puede notarse la sensibilidad electrónica de Orbit pero con el lenguaje diferente del nuevo álbum.


Arriba: Madonna y el disco «Music» con escasa participación de Orbit
REMIXES Y CANCIONES
- 2000 – «Runaway Lover»
- 2000 – «Amazing»
- 2000 – «Gone»
- 2000 – «Cyber-raga» (William Orbit Remix)
«MDNA»: UN REGRESO ALGO INCÓMODO
Once años después, en 2011, William Orbit vuelve a reunirse con Madonna para participar de su disco «MDNA» (2012). Esta vez, Orbit trajo sus composiciones realizadas con su grupo compuesto por Jean-Baptiste Kouame, Julie Frost, Klas Ahlund y Laurie Mayer quienes realizaron temas como «Gang Bang», «Some Girls», «I’m a Sinner», «Love Spent», «Falling Free», además de co-producir «Masterpiece» canción ganadora del «Globo de Oro», extraída del soundtrack del film escrito y dirigido por Madonna, «W.E». De todas estas canciones, podríamos decir que «Falling Free” es probablemente una de las piezas más importantes para entender lo que Orbit quería hacer en «MDNA«. Es una canción introspectiva, casi espiritual, mucho más cercana a la sensibilidad de «Ray of Light» que a los grandes momentos dance del álbum. Orbit también participó en sus arreglos orquestales, con músicos vinculados a la «Metropolitan Opera» de Nueva York y dirección de Abel Korzeniowski. Para resumir, Orbit todavía estaba intentando encontrar un espacio para la Madonna contemplativa dentro de un álbum construido alrededor del dance-pop. Pero esto no funcionó y comenzaron las tensiones.

Orbit sintió que algunas de las ideas desarrolladas durante las sesiones no habían recibido el espacio que esperaba y hubo comentarios públicos suyos posteriores acerca del proceso y de la cantidad de material producido que terminó fuera del álbum. El episodio generó cierta controversia obligando a Orbit a aclarar que algunas declaraciones que circularon como entrevistas habían sido extraídas de comentarios realizados en redes sociales y que se arrepentía de haber expresado públicamente determinadas opiniones. Esto es importante porque demuestra que la relación profesional ya no tenía la misma dinámica que en 1997-1998. Madonna se encontraba en otra etapa, tenía una estructura profesional mucho más grande, múltiples productores, giras, cine, moda, negocios y una agenda extraordinariamente compleja. La intimidad creativa de «Ray of Light» era difícil de repetir y hasta casi imposible de repetir.
REMIXES Y CANCIONES
- 2012 – «Gang Bang»
- 2012 – «Some Girls»
- 2012 – «I’m a Sinner»
- 2012 – «Love Spent»
- 2012 – «Masterpiece»
- 2012 – «Falling Free»
EL FINAL DE UNA ERA
Después de «MDNA«, Madonna y Orbit prácticamente dejaron de trabajar juntos. No hubo anuncios ni declaraciones ni una ruptura pública formal. Simplemente ocurrió lo habitual en la carrera de Madonna: ella continuó con la siguiente etapa. Orbit intentó hacerlo pero jamás dejó de mirar atrás. A pesar de que el productor se disculpara luego vía Twitter y que, más tarde, hiciera mención de que el disco «Rebel Heart», «sonara bien», Orbit no volvió a colaborar con Madonna hasta la actualidad. Durante los años posteriores, Orbit habló repetidamente de la posibilidad de volver a trabajar con Madonna, incluso a desarrollar material pensando en un posible sucesor de «Ray of Light».


Arriba: William Orbit y Stuart Price durante la gira «The Celebration Tour» en 2024
No fue recién hasta 2023 que el productor volvió al círculo de Madonna cuando se hizo presente en el show del 13 de noviembre en el «Accord Arena» de Paris durante la gira «The Celebration Tour». Esa noche, Orbit se reunió con otros grandes productores de Madonna: Stuart Price (quien era el director musical del tour), Martin Solveig y Mirwais Ahmadzai. Luego de espectáculo, Orbit fue entrevistado y comentó: «¿Cómo fue? Es difícil no quedarse sin aliento sintiendo lo que siento. El mejor concierto en el que he estado. Múltiples razones. Pero cero hipérbole por mi parte. Es fácil celebrar algo así después de un concierto asombroso, pero pensándolo bien, sí, lo fue. Iba a escribirle una nota al respecto, pero parece que ahora llevo 17 páginas de un análisis extenso. Ella fue y lo hizo. Eso que sabíamos desde el principio sucedería. Pero justo donde no esperábamos. Verdadero genio. Lanzado de nuevo y mucho más. ¡Y qué mamá!».

«Es difícil no quedarse sin aliento sintiendo lo que siento. El mejor concierto en el que he estado. Múltiples razones…»
William Orbit sobre «The Celebration Tour»
Hasta que en 2025 finalmente apareció el disco de remixes «Veronica Electronica», basada en la idea original de 1998 e incluyendo nuevas ediciones de remixes de productores como Sasha, BT, Victor Calderone, Peter Rauhofer y por supuesto, William Orbit. Sin embargo, Orbit no volvió a tener contacto con Madonna. Un proyecto que había sido pensado y planificado conjuntamente, ahora veía la luz veinticinco años después, con el productor completamente ajeno y cuando la relación personal entre ambos ya estaba prácticamente congelada. Ese mismo año, la Warner usó stems oficiales de «Ray of Light» para un concurso mundial de remixes sin ninguna participación de Orbit. Es decir la tecnología cambió, los productores cambiaron, Madonna cambió y Orbit ya no estaba físicamente presente en el proceso, pero el lenguaje que ambos habían creado continuaba siendo reutilizado. Orbit comenzó a mostrar una especie de obsesión con su trabajo y su relación con Madonna lanzando una gran cantidad de posteos en redes sociales relacionados a esto. Incluso llegó a mencionar que tenía listo material para volver a realizar un nuevo disco con ella. Sin embargo, esto jamás sucedió, según explicó, Madonna no había respondido a sus mensajes y no mantenían contacto directo desde hacía más de dos décadas. Al mismo tiempo, Orbit aclaró que no existían resentimientos de su parte. Es una de las partes más tristes de la historia porque demuestra que para él aquella colaboración seguía siendo emocionalmente importante. Pero para Madonna, probablemente pertenecía a otro capítulo.

William Orbit falleció en su casa el 23 de julio de 2026, a los 69 años. La noticia fue comunicada públicamente por su familia el 7 de agosto; la causa de muerte no fue revelada. Su familia destacó su música, sus amistades y su bondad, y pidió privacidad. La noticia tuvo un impacto particularmente fuerte entre los seguidores de Madonna porque Orbit seguía siendo identificado, incluso décadas después, con uno de los capítulos más importantes de la carrera de la cantante. Y Madonna finalmente reaccionó públicamente: «Tuve una epifanía cuando te conocí y empecé a trabajar contigo. Me di cuenta de que la música no tenía que encajar en categorías o géneros. Así que creamos el nuestro. Presionaste un botón mágico dentro de mí y caí en una galaxia de sueños no realizados. Tu música me dio una alfombra mágica para volar y visité muchos lugares. Triste y alegre. Canté de maneras que nunca antes había cantado. Usé palabras sin importarme si tenían sentido o no. En muchos sentidos, eras mi Rayo de Luz, al igual que mi hija Lola, que nació alrededor de esta época. Estaba empezando un nuevo capítulo. Estaba eligiendo otro camino para caminar, y tú estabas justo a mi lado con tus dientes torcidos y tu genio, forma de escuchar música. El estudio era a menudo como una iglesia y me sentaba en silencio, esperando a que tus ideas explotaran de tu teclado o de tu guitarra y luego corría con ellas. Echo de menos esos días. Solo tú podrías inspirarme a escribir una canción como Drowned World o Swim. Eras tan de otro mundo. Tan singular. Pasaron los años y seguí adelante para hacer música con otras personas, pero nunca te he olvidado a ti o al tiempo mágico que pasamos juntos. Adiós, Billy Bubbles. Tuve mucha suerte de haberte conocido y caí en la madriguera del conejo contigo».

Su homenaje recordó la importancia de aquella colaboración y el vínculo creativo que ambos habían compartido. No es casual que, al hablar de Orbit, la palabra que inevitablemente aparece sea “Ray”. Porque para millones de personas, William Orbit quedó asociado para siempre con aquella luz. Descansa en paz, mago, genio y científico electrónico.

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