LA PRIMERA BANDA OFICIAL DE MADONNA Y EL VERDADERO COMIENZO EN LA MÚSICA
1979-1980 – Queens; New York
La formación «The Breakfast cub» se creó en New York a finales de los 70s. Originariamente estaba integrada por los hermanos Dan y Ed Gilroy, el primero en voces y el segundo en guitarra. Además de la música, los hermanos tenían una especie de dúo humorístico con el que interpretaban pequeños shows y rutinas de stand-up. Aunque muchos se confunden, la banda «The Breakfast Club» no tiene relación alguna con la película que lleva el mismo nombre y que fue un éxito de taquilla a principios de los 80s. De hecho, la banda surgió mucho antes que el film. “Solíamos ir a IHOP con cualquier músico que estuviera cerca, íbamos a desayunar (llevábamos nuestro propio jarabe de maple)…solíamos decirnos “¿quieres armar un breakfast club?” que era el nombre de un viejo programa de radio de Chicago llamado “Don McNeil´s Breakfast Club”. Eso sonaba bien, asi que lo decidimos para ponerlo como nombre a la banda. Esto luego fue seguido por muchas bandas que llamaron “club” a sus formarciones como “Gun Club”, “Culture Club” y hasta la película “The Breakfast Club”, recuerda Dan Girloy.
Ed y Dan Gilroy en 1979
MADONNA EN LA SINAGOGA
Para comienzos de 1979, Madonna había terminado un breve romance con Norris Burroughs quien inocentemente se la había presentado a un amigo suyo: Dan Gilroy. Madonna y Dan comenzaron a salir casi de inmediato y empezaron a vivir un apasionado romance, en donde el joven usaba las clases particulares de guitarra y teclados para seducir a Madonna. Sin embargo, las circunstancias de la vida llevó a Madonna por otro lugar cuando dos productores parisinos la descubren y deciden llevarla a París para convertirla en estrella. Madonna no lo dudó y por más amor que sintiera por Dan decidió probar suerte en Francia. La aventura parisina de Madonna resultó ser un fiasco y para agosto de 1979 decide regresar a New York.
Sin casa, sin dinero y sin proyectos de carrera, Madonna volvió nuevamente al punto de partida. París la había convencido de que podía ser una estrella de rock, la joven regreso con esa idea en mente y no estaba dispuesta a abandonarla por nada del mundo. Dan Gilroy no se sorprendió cuando la vio aparecer nuevamente frente a la puerta de su casa pidiéndole retomar la relación que ella misma había dado por finalizada tan sólo tres meses atrás al partir hacia Francia. Y así fue como el poder de convencimiento de Madonna o tal vez la atracción que Dan sentía hacia ella hicieron que los jóvenes volvieran a estar juntos.
Esta vez la relación se encaminó en serio y ambos decidieron que la relación iría en serio y ya no se preocuparon en esconderse de la gente. Iban al cine, a cenar, a clubes y como era de esperar, las clases de música comenzaron a ser recurrentes. Dan comenzó a enseñar nuevamente guitarra y teclados a Madonna, pero luego de varias sesiones, comenzaron a probar con la batería. Como al regreso de París, Madonna no tenía lugar donde vivir, decidió instalarse definitivamente en la sinagoga de Queens que habitaban los hermanos Gilroy, lo que no causó mucha gracia a Ed. Durante el día Madonna intentaba buscar empleo y viajaba desde Queens a Manhattan para encontrar algo con que ayudarse con los gastos, pudo solventarse con algunos trabajitos menores como en una tintorería del Lower East Side pero ningún trabajo le duraba lo suficiente como para poder establecerse por sí misma. Por las noches regresaba a la sinagoga de los Gilroy, para continuar con los ensayos, tocando la guitarra, la batería o componiendo canciones.
Madonna, Dan y Ed Gilroy en 1979
PRIMERA FORMACIÓN OFICIAL DE «THE BREAKFAST CLUB»
Madonna quería salir al ruedo y probarse definitivamente ante el público, pero a pesar de ver su talento para la composición y su facilidad para los instrumentos, Dan Gilroy no estaba del todo seguro de que ella tuviera la suficiente experiencia para tocar frente a una audiencia. Madonna seguía practicando en la batería al igual que seguía creciendo el romance que tenían juntos. Un día, la entusiasta Madonna decide llamar a una joven holandesa que había conocido en una clase de danza para que se uniera a la banda: Angie Smith quien tocaría el bajo. De esta forma, queda constituida una de las primeras formaciones de “The Breakfast Club” en 1979 con Dan Gilroy en guitarra y voces, Ed Gilroy en guitarra, Madonna en batería y Angie Smith en bajo.
«Hacíamos shows como “Acme Band” en New York por 1978. Conocí a Madonna y pronto ella se mudó a Corona donde teníamos equipos, batería, guitarras, etc. Con su base de danza y su buen sentido del ritmo, Madonna aprendió la batería muy rápidamente. Así que la primera formación de la banda era mi hermano Ed en guitarra, Madonna en batería y Angie Smith en bajo, a quien Madonna había traído luego de conocerla en un club”. (Dan Gilroy)
La primera formación de «The Breakfast Club»: Angie Smith, Ed Gilroy, Madonna y Dan Gilroy
El grupo estaba listo y comenzaron a practicar sin descanso. Fue así como empezaron a tocar en pequeños clubes o bares de Manhattan y alrededores. No ganaban dinero, ya que sólo querían hacerse de un nombre en la industria de la música y soñaban con ser descubiertos por algún productor musical. Los shows eran regulares, se notaba que al grupo le faltaba algunos ajustes pero tenían actitud y habían podido componer algunas canciones buenas. Madonna comenzó a sentir el entusiasmo en el escenario, el público, los aplausos, todo eso la llevaba a sus años de estudiante cuando brillaba en el escenario escolar con alguna obra de teatro o musical. Definitivamente, la música era su camino y la banda que habían formado con Dan le estaba dando la oportunidad que buscaba.
Angie Smith, Ed y Dan Gilroy y Madonna en la primera formación de «The Breakfast Club» en 1979
Cuando regresaban a casa, Madonna se pasaba el día entero hablando por teléfono con productores musicales, dueños de clubs, agentes y managers o buscando en anuncios del periódico por algún trabajo para el grupo. Cualquiera que pudiera mejorar la fortuna de la banda con algún contrato. A sus compañeros les gustaba esta actitud tan activa de Madonna, pero no le seguían el ritmo. «Ellos no estaban tan interesados en la parte comercial como yo. No se me hubiera ocurrido entrar a este negocio y no ser un gran éxito. Quería que el mundo me conozca. Siempre lo quise», recuerda Madonna. Durante más de ocho meses, Dan Gilroy no solo proveía a Madonna con una educación musical básica sino que trabajaba tiempo completo para que ella pudiera quedarse en casa y perfeccionar su talento. La banda ya había comenzado a tocar en lugares con más renombre como “Max’s Kansas City”, «Bo’s Space» o “CBGB’s” con un repertorio bastante digno de aproximadamente nueve canciones pero nada impresionante.
Madonna en la batería durante un ensayo
La gran mayoría de los temas, sino todos, los habían compuesto Madonna y Dan. La joven estaba en una etapa de crecimiento artístico impresionante. Sus letras eran bastante atrevidas, crudas e irreverentes, como si ella quisiera ocultar al mundo, a través de sus letras su vulnerabilidad e inseguridades. Madonna se dio cuenta de que todas sus vivencias cotidianas, sus sentimientos, sus miedos podía usarlos para componer una canción y la verdad es que para una novata le resultaba bastante bien. Musicalmente, las canciones tenían influencias en el rock duro y el punk, con mucha acción en las guitarras y batería sobre todo.
Madonna probando ser cantante
El acto que había preparado consistía siempre en que Dan sería el líder y voz y sólo en una canción Madonna tenía la posibilidad de saltar al frente del escenario a cantar un tema. Este era “su” momento y estaba dispuesta a hacerlo durar el tiempo que sea necesario. Ser el centro de atención, estar al frente de todas las miradas era algo que ella simplemente no podría resistirse. Fue allí cuando se dio cuenta de que su lugar era ese, frente al público y detrás de un micrófono y no escondida por una batería. Madonna comenzó a insistir cada vez más en tener más protagonismo en la banda, lo que la llevó a tener frecuentes y serias peleas con Dan. quien aún no dejaba que Madonna tomara el total control como vocalista del grupo. Fue en este momento cuando la relación entre ellos y con el grupo comenzó a fracturarse.
También durante esa misma época, una mañana mientras hojeaba el periódico “Backstage”, Madonna encuentra un aviso clasificado solicitando jóvenes actrices para el rol principal de una película llamada “A Certain Sacrifice”. Madonna, sin perder tiempo, decide escribir una carta de tres páginas al director, a modo de curriculum. Por supuesto, queda con el rol protagónico y consigue incorporar como extra a su compañera de banda, Angie Smith. El film era una película de muy bajo presupuesto, con una trama y un argumento más que bizarro. Madonna interpretaba el rol femenino principal, y estaba bastante entusiasmada con el proyecto, a pesar de que era de dudosa calidad y que si bien a ella le pagaron U$S100, el aviso aclaraba que no se pagaría por las actuaciones. En mitad del rodaje el director se queda sin dinero y decide suspender todo. Recién se retomaría el proyecto a fines de 1981. Fue así, que entonces, Madonna guarda su personaje de actriz por el momento y sigue con su vida de músico. Para entonces el grupo “The Breakfast Club” estaba ya constituido y en marcha.
Madonna durante la filmación de «A Certain Sacrifice» en 1979
SEGUNDA FORMACIÓN DE «THE BREAKFAST CLUB»
En una oportunidad durante el debut en “CBGB’s”, Madonna se dio cuenta de que la ropa provocativa (un top de encaje negro sin sujetador) que Angie Smith estaba usando le quitaba demasiado protagonismo; así que cuando Gary Burke, bajista amigo de los Gilroy se hace presente en New York buscando trabajo, Madonna no vio mejor oportunidad para dejar ir del grupo a su competencia femenina. Además Angie Smith no estaba con toda energía puesta en el proyecto, no era su prioridad y muchas veces se presentaba sin haber ensayado; por todo esto, sale Smith y entra Burke como bajista y se contrata a Mike Monaghan en la batería; de esta manera, Madonna pasó a los teclados y al micrófono.
La nueva formación del grupo ahora con Gary Burke como bajista
A pesar de no tener trabajo y que su carrera musical no podía encontrar un rumbo fijo, Madonna no pensaba quedarse en su casa llorando penas. Para fines de 1979 volvió a recurrir a su ya conocido trabajo de modelar desnuda para fotógrafos; esta vez fue el turno de Bill Stone con quien hiciera sus últimos desnudos. Mientras tanto, seguía saliendo y concurría a fiestas y eventos, no sólo para divertirse sino también para poder conocer gente que la ayudase a avanzar en su carrera. La joven visitaba muestras, exposiciones, fiestas privadas y clubes y desde allí podía codearse con algunas personalidades del movimiento artístico alternativo de New York.
Madonna posando para Bill Stone, este fue el último de los desnudos que realizaría
En diciembre de 1979, Madonna aparece en una fotografía instantánea en la revista «Adix». La joven todavía desconocida aparece junto Latina Latuna en una fiesta de Joe Sax en el «Pravda Artspace» (copropietario Rudolf Piper) ubicado en el N°281 de la calle Lafayette en SoHo, New York. Madonna estaba vestida por Haruko y peinada por Francine de «Jungle Red Studio».
En abril de 1980, «The Breakfast Club» se presentó en un evento llamado «Bo’s Space» en la calle 20 Oeste en Manhattan. Fue una actuación bastante digna, en donde Madonna pudo interpretar dos de sus canciones. Gary Burke recuerda de aquella noche: “Bo’s Space fue el primer concierto de Breakfast Club (después de Angie Smit). No era un «club» oficial, sino un evento único en un espacio en el oeste de Manhattan con un público entusiasta al que le gustó todo el concierto, pero que se enloqueció especialmente cuando Madonna apareció para interpretar sus dos canciones. Esto hizo que yo y el gran Mike Monahan comenzáramos a pensar que tal vez debería incluir más canciones en el espectáculo. Pudimos ver su poder de estrella al estilo de Debbie Harry y presionamos para que así fuera, pero los Gilroys no lo vieron como su vehículo creativo, lo cual comprendimos”.
Luego de estos acontecimientos la energía en la banda no era la misma, Madonna seguía insistiendo en querer ser solista con más presencia vocal que sólo dos temas durante un concierto y ya estaba cansada de tocar la batería y los teclados mientras que Dan Gilroy no le daba la oportunidad que ella buscaba. Ella y Mike Monahan lograron que Gary Burke se pusiera de parte de ellos. Claramente se habían conformado dos bandos: los hermanos Gilroy por un lado y Madonna con Burke y Monaghan por otro. Corría mediados de 1980 y Madonna sentía que su etapa en “The Breakfast Club” estaba llegando a su fin. Ahora que, según sus compañeros de banda, ella había «absorbido todo lo que necesitaba», Madonna anunció a Dan que el romance se había terminado y que se mudaría a Manhattan para armar su propio grupo formando una nueva banda de tres integrantes llamada «Madonna and the Sky» con Gary y Mike.
Madonna ha recordado el tiempo que vivió con Dan y Ed GiLroy como uno de los mejores de su vida. Un tiempo en donde sólo se dedicaban a crear y componer canciones mientras ella aprendía a tocar la guitarra la batería. Madonna habría vivido en la sinagoga de los Gilroy como aproximadamente 8 meses desde septiembre de 1979, momento en el que ella regresa de París hasta principios de 1980, cuando decide comenzar a probar suerte como solista.
Madonna en las últimas etapas de «The Breakfast Club» antes de formar su propia banda.
«THE BREAKFAST CLUB» POST-MADONNA
Para comienzos de 1980, Madonna se abriría para formar su propia banda: «Emmy», en la que participaba Gary Burke quien estaba aún simultáneamente con los Gilroy y Stephen Bray su antiguo novio de la Universidad de Michigan con el que había salido en 1977. «Emmy» duró poco hasta que Madonna decide comenzar su camino como solista; es asi como Stephen Bray, llevado por Gary Burke comienza a trabajar con los Gilroy. Stephen Bray recuerda su paso por «The Breakfast Club»: “fue un gran acontecimiento para nosotros cuando salió la película en el 84 ya que Dan y Ed venían usando ese nombre ¡desde 1978! Hubo mucha discusión acerca si debíamos cambiarnos el nombre pero creo que fue una buena decisión quedarnos con ese nombre”.
«The Breakfast Club» con Stephen Bray
En 1985, la banda estaba compuesta por Dan y Ed Gilroy, Gary Burke en el bajo, Paul Kauk en teclados y Stephen Bray en batería. Es de destacar que tanto Burke como Bray habían estado previamente en la banda de Madonna «Emmy». Y Bray, al igual que Dan Gilroy habría sido novios de Madonna en algún momento. Para ese momento, Madonna ya era conocida como solista y Bray contiuaba trabajando junto a ella simultáneamente a «The Breakfast Club». En 1984, habían grabado un primer single, “Rico Mambo” pero sin repercusión alguna. Mas tarde, Randy Jackson en el bajo y Doctor Smith en percusión se unieron a la nueva formación de la banda. Finalmente en 1987, «The Breakfast Club» firma con el sello «ZE» y lanzó su álbum homónimo en 1987 con la companía «MCA» obteniendo su primer TOP10 en USA, con el single «Right on track» que alcanzó la posición N°7 en HOT100 chart. Luego de este éxito, se regraba y re-lanza “Rico Mambo” y en 1987 sale, “Kiss and Tell” que llegó al puesto N°48 del HOT100. Los singles siguientes «Never be the same again» (1987) y la versión cover del hit de Motown «Expressway to your heart» (1988) no tuvieron la misma suerte. Un segundo álbum de la banda fue grabado pero nunca llegó a realizarse.
La última canción de la banda fue una versión del tema «Drive my car» de los «TheBeatles» y fue incluida en el soundtrack de la película «License to Drive» de 1988. Para fines de ese año, la banda se disolvió por completo. Stephen Bray continuó trabajando con Madonna y se hizo conocido como co-autor de varios hits en los primeros años de la carrera solista de la cantante y Dan Gilroy comenzaría a protagonizar programas infantiles. Ed aún vive en la sinagoga de Queens.
Durante su discurso de aceptación al ingreso del “Rock and Roll Hall of Fame” en 2008, Madonna rindió un generoso tributo a esos dos mentores musicales, claramente, se refería a los hermanos Gilroy. Ella comentó de como aprendió a tocar la batería en aquel sótano mientras escuchaban discos de Elvis Costello y de como se le erizaba la piel al recordar cuando componían canciones en aquella época.
LA PRIMERA BANDA OFICIAL DE MADONNA Y EL VERDADERO COMIENZO EN LA MÚSICA
1979-1980 – Queens; New York
La formación «The Breakfast cub» se creó en New York a finales de los 70s. Originariamente estaba integrada por los hermanos Dan y Ed Gilroy, el primero en voces y el segundo en guitarra. Además de la música, los hermanos tenían una especie de dúo humorístico con el que interpretaban pequeños shows y rutinas de stand-up. Aunque muchos se confunden, la banda «The Breakfast Club» no tiene relación alguna con la película que lleva el mismo nombre y que fue un éxito de taquilla a principios de los 80s. De hecho, la banda surgió mucho antes que el film. “Solíamos ir a IHOP con cualquier músico que estuviera cerca, íbamos a desayunar (llevábamos nuestro propio jarabe de maple)…solíamos decirnos “¿quieres armar un breakfast club?” que era el nombre de un viejo programa de radio de Chicago llamado “Don McNeil´s Breakfast Club”. Eso sonaba bien, asi que lo decidimos para ponerlo como nombre a la banda. Esto luego fue seguido por muchas bandas que llamaron “club” a sus formarciones como “Gun Club”, “Culture Club” y hasta la película “The Breakfast Club”, recuerda Dan Girloy.
MADONNA EN LA SINAGOGA
Para comienzos de 1979, Madonna había terminado un breve romance con Norris Burroughs quien inocentemente se la había presentado a un amigo suyo: Dan Gilroy. Madonna y Dan comenzaron a salir casi de inmediato y empezaron a vivir un apasionado romance, en donde el joven usaba las clases particulares de guitarra y teclados para seducir a Madonna. Sin embargo, las circunstancias de la vida llevó a Madonna por otro lugar cuando dos productores parisinos la descubren y deciden llevarla a París para convertirla en estrella. Madonna no lo dudó y por más amor que sintiera por Dan decidió probar suerte en Francia. La aventura parisina de Madonna resultó ser un fiasco y para agosto de 1979 decide regresar a New York.
Sin casa, sin dinero y sin proyectos de carrera, Madonna volvió nuevamente al punto de partida. París la había convencido de que podía ser una estrella de rock, la joven regreso con esa idea en mente y no estaba dispuesta a abandonarla por nada del mundo. Dan Gilroy no se sorprendió cuando la vio aparecer nuevamente frente a la puerta de su casa pidiéndole retomar la relación que ella misma había dado por finalizada tan sólo tres meses atrás al partir hacia Francia. Y así fue como el poder de convencimiento de Madonna o tal vez la atracción que Dan sentía hacia ella hicieron que los jóvenes volvieran a estar juntos.
Esta vez la relación se encaminó en serio y ambos decidieron que la relación iría en serio y ya no se preocuparon en esconderse de la gente. Iban al cine, a cenar, a clubes y como era de esperar, las clases de música comenzaron a ser recurrentes. Dan comenzó a enseñar nuevamente guitarra y teclados a Madonna, pero luego de varias sesiones, comenzaron a probar con la batería. Como al regreso de París, Madonna no tenía lugar donde vivir, decidió instalarse definitivamente en la sinagoga de Queens que habitaban los hermanos Gilroy, lo que no causó mucha gracia a Ed. Durante el día Madonna intentaba buscar empleo y viajaba desde Queens a Manhattan para encontrar algo con que ayudarse con los gastos, pudo solventarse con algunos trabajitos menores como en una tintorería del Lower East Side pero ningún trabajo le duraba lo suficiente como para poder establecerse por sí misma. Por las noches regresaba a la sinagoga de los Gilroy, para continuar con los ensayos, tocando la guitarra, la batería o componiendo canciones.
PRIMERA FORMACIÓN OFICIAL DE «THE BREAKFAST CLUB»
Madonna quería salir al ruedo y probarse definitivamente ante el público, pero a pesar de ver su talento para la composición y su facilidad para los instrumentos, Dan Gilroy no estaba del todo seguro de que ella tuviera la suficiente experiencia para tocar frente a una audiencia. Madonna seguía practicando en la batería al igual que seguía creciendo el romance que tenían juntos. Un día, la entusiasta Madonna decide llamar a una joven holandesa que había conocido en una clase de danza para que se uniera a la banda: Angie Smith quien tocaría el bajo. De esta forma, queda constituida una de las primeras formaciones de “The Breakfast Club” en 1979 con Dan Gilroy en guitarra y voces, Ed Gilroy en guitarra, Madonna en batería y Angie Smith en bajo.
«Hacíamos shows como “Acme Band” en New York por 1978. Conocí a Madonna y pronto ella se mudó a Corona donde teníamos equipos, batería, guitarras, etc. Con su base de danza y su buen sentido del ritmo, Madonna aprendió la batería muy rápidamente. Así que la primera formación de la banda era mi hermano Ed en guitarra, Madonna en batería y Angie Smith en bajo, a quien Madonna había traído luego de conocerla en un club”. (Dan Gilroy)
El grupo estaba listo y comenzaron a practicar sin descanso. Fue así como empezaron a tocar en pequeños clubes o bares de Manhattan y alrededores. No ganaban dinero, ya que sólo querían hacerse de un nombre en la industria de la música y soñaban con ser descubiertos por algún productor musical. Los shows eran regulares, se notaba que al grupo le faltaba algunos ajustes pero tenían actitud y habían podido componer algunas canciones buenas. Madonna comenzó a sentir el entusiasmo en el escenario, el público, los aplausos, todo eso la llevaba a sus años de estudiante cuando brillaba en el escenario escolar con alguna obra de teatro o musical. Definitivamente, la música era su camino y la banda que habían formado con Dan le estaba dando la oportunidad que buscaba.
Cuando regresaban a casa, Madonna se pasaba el día entero hablando por teléfono con productores musicales, dueños de clubs, agentes y managers o buscando en anuncios del periódico por algún trabajo para el grupo. Cualquiera que pudiera mejorar la fortuna de la banda con algún contrato. A sus compañeros les gustaba esta actitud tan activa de Madonna, pero no le seguían el ritmo. «Ellos no estaban tan interesados en la parte comercial como yo. No se me hubiera ocurrido entrar a este negocio y no ser un gran éxito. Quería que el mundo me conozca. Siempre lo quise», recuerda Madonna. Durante más de ocho meses, Dan Gilroy no solo proveía a Madonna con una educación musical básica sino que trabajaba tiempo completo para que ella pudiera quedarse en casa y perfeccionar su talento. La banda ya había comenzado a tocar en lugares con más renombre como “Max’s Kansas City”, «Bo’s Space» o “CBGB’s” con un repertorio bastante digno de aproximadamente nueve canciones pero nada impresionante.
La gran mayoría de los temas, sino todos, los habían compuesto Madonna y Dan. La joven estaba en una etapa de crecimiento artístico impresionante. Sus letras eran bastante atrevidas, crudas e irreverentes, como si ella quisiera ocultar al mundo, a través de sus letras su vulnerabilidad e inseguridades. Madonna se dio cuenta de que todas sus vivencias cotidianas, sus sentimientos, sus miedos podía usarlos para componer una canción y la verdad es que para una novata le resultaba bastante bien. Musicalmente, las canciones tenían influencias en el rock duro y el punk, con mucha acción en las guitarras y batería sobre todo.
El acto que había preparado consistía siempre en que Dan sería el líder y voz y sólo en una canción Madonna tenía la posibilidad de saltar al frente del escenario a cantar un tema. Este era “su” momento y estaba dispuesta a hacerlo durar el tiempo que sea necesario. Ser el centro de atención, estar al frente de todas las miradas era algo que ella simplemente no podría resistirse. Fue allí cuando se dio cuenta de que su lugar era ese, frente al público y detrás de un micrófono y no escondida por una batería. Madonna comenzó a insistir cada vez más en tener más protagonismo en la banda, lo que la llevó a tener frecuentes y serias peleas con Dan. quien aún no dejaba que Madonna tomara el total control como vocalista del grupo. Fue en este momento cuando la relación entre ellos y con el grupo comenzó a fracturarse.
También durante esa misma época, una mañana mientras hojeaba el periódico “Backstage”, Madonna encuentra un aviso clasificado solicitando jóvenes actrices para el rol principal de una película llamada “A Certain Sacrifice”. Madonna, sin perder tiempo, decide escribir una carta de tres páginas al director, a modo de curriculum. Por supuesto, queda con el rol protagónico y consigue incorporar como extra a su compañera de banda, Angie Smith. El film era una película de muy bajo presupuesto, con una trama y un argumento más que bizarro. Madonna interpretaba el rol femenino principal, y estaba bastante entusiasmada con el proyecto, a pesar de que era de dudosa calidad y que si bien a ella le pagaron U$S100, el aviso aclaraba que no se pagaría por las actuaciones. En mitad del rodaje el director se queda sin dinero y decide suspender todo. Recién se retomaría el proyecto a fines de 1981. Fue así, que entonces, Madonna guarda su personaje de actriz por el momento y sigue con su vida de músico. Para entonces el grupo “The Breakfast Club” estaba ya constituido y en marcha.
SEGUNDA FORMACIÓN DE «THE BREAKFAST CLUB»
En una oportunidad durante el debut en “CBGB’s”, Madonna se dio cuenta de que la ropa provocativa (un top de encaje negro sin sujetador) que Angie Smith estaba usando le quitaba demasiado protagonismo; así que cuando Gary Burke, bajista amigo de los Gilroy se hace presente en New York buscando trabajo, Madonna no vio mejor oportunidad para dejar ir del grupo a su competencia femenina. Además Angie Smith no estaba con toda energía puesta en el proyecto, no era su prioridad y muchas veces se presentaba sin haber ensayado; por todo esto, sale Smith y entra Burke como bajista y se contrata a Mike Monaghan en la batería; de esta manera, Madonna pasó a los teclados y al micrófono.
A pesar de no tener trabajo y que su carrera musical no podía encontrar un rumbo fijo, Madonna no pensaba quedarse en su casa llorando penas. Para fines de 1979 volvió a recurrir a su ya conocido trabajo de modelar desnuda para fotógrafos; esta vez fue el turno de Bill Stone con quien hiciera sus últimos desnudos. Mientras tanto, seguía saliendo y concurría a fiestas y eventos, no sólo para divertirse sino también para poder conocer gente que la ayudase a avanzar en su carrera. La joven visitaba muestras, exposiciones, fiestas privadas y clubes y desde allí podía codearse con algunas personalidades del movimiento artístico alternativo de New York.
En diciembre de 1979, Madonna aparece en una fotografía instantánea en la revista «Adix». La joven todavía desconocida aparece junto Latina Latuna en una fiesta de Joe Sax en el «Pravda Artspace» (copropietario Rudolf Piper) ubicado en el N°281 de la calle Lafayette en SoHo, New York. Madonna estaba vestida por Haruko y peinada por Francine de «Jungle Red Studio».
En abril de 1980, «The Breakfast Club» se presentó en un evento llamado «Bo’s Space» en la calle 20 Oeste en Manhattan. Fue una actuación bastante digna, en donde Madonna pudo interpretar dos de sus canciones. Gary Burke recuerda de aquella noche: “Bo’s Space fue el primer concierto de Breakfast Club (después de Angie Smit). No era un «club» oficial, sino un evento único en un espacio en el oeste de Manhattan con un público entusiasta al que le gustó todo el concierto, pero que se enloqueció especialmente cuando Madonna apareció para interpretar sus dos canciones. Esto hizo que yo y el gran Mike Monahan comenzáramos a pensar que tal vez debería incluir más canciones en el espectáculo. Pudimos ver su poder de estrella al estilo de Debbie Harry y presionamos para que así fuera, pero los Gilroys no lo vieron como su vehículo creativo, lo cual comprendimos”.
Luego de estos acontecimientos la energía en la banda no era la misma, Madonna seguía insistiendo en querer ser solista con más presencia vocal que sólo dos temas durante un concierto y ya estaba cansada de tocar la batería y los teclados mientras que Dan Gilroy no le daba la oportunidad que ella buscaba. Ella y Mike Monahan lograron que Gary Burke se pusiera de parte de ellos. Claramente se habían conformado dos bandos: los hermanos Gilroy por un lado y Madonna con Burke y Monaghan por otro. Corría mediados de 1980 y Madonna sentía que su etapa en “The Breakfast Club” estaba llegando a su fin. Ahora que, según sus compañeros de banda, ella había «absorbido todo lo que necesitaba», Madonna anunció a Dan que el romance se había terminado y que se mudaría a Manhattan para armar su propio grupo formando una nueva banda de tres integrantes llamada «Madonna and the Sky» con Gary y Mike.
Madonna ha recordado el tiempo que vivió con Dan y Ed GiLroy como uno de los mejores de su vida. Un tiempo en donde sólo se dedicaban a crear y componer canciones mientras ella aprendía a tocar la guitarra la batería. Madonna habría vivido en la sinagoga de los Gilroy como aproximadamente 8 meses desde septiembre de 1979, momento en el que ella regresa de París hasta principios de 1980, cuando decide comenzar a probar suerte como solista.
«THE BREAKFAST CLUB» POST-MADONNA
Para comienzos de 1980, Madonna se abriría para formar su propia banda: «Emmy», en la que participaba Gary Burke quien estaba aún simultáneamente con los Gilroy y Stephen Bray su antiguo novio de la Universidad de Michigan con el que había salido en 1977. «Emmy» duró poco hasta que Madonna decide comenzar su camino como solista; es asi como Stephen Bray, llevado por Gary Burke comienza a trabajar con los Gilroy. Stephen Bray recuerda su paso por «The Breakfast Club»: “fue un gran acontecimiento para nosotros cuando salió la película en el 84 ya que Dan y Ed venían usando ese nombre ¡desde 1978! Hubo mucha discusión acerca si debíamos cambiarnos el nombre pero creo que fue una buena decisión quedarnos con ese nombre”.
En 1985, la banda estaba compuesta por Dan y Ed Gilroy, Gary Burke en el bajo, Paul Kauk en teclados y Stephen Bray en batería. Es de destacar que tanto Burke como Bray habían estado previamente en la banda de Madonna «Emmy». Y Bray, al igual que Dan Gilroy habría sido novios de Madonna en algún momento. Para ese momento, Madonna ya era conocida como solista y Bray contiuaba trabajando junto a ella simultáneamente a «The Breakfast Club». En 1984, habían grabado un primer single, “Rico Mambo” pero sin repercusión alguna. Mas tarde, Randy Jackson en el bajo y Doctor Smith en percusión se unieron a la nueva formación de la banda. Finalmente en 1987, «The Breakfast Club» firma con el sello «ZE» y lanzó su álbum homónimo en 1987 con la companía «MCA» obteniendo su primer TOP10 en USA, con el single «Right on track» que alcanzó la posición N°7 en HOT100 chart. Luego de este éxito, se regraba y re-lanza “Rico Mambo” y en 1987 sale, “Kiss and Tell” que llegó al puesto N°48 del HOT100. Los singles siguientes «Never be the same again» (1987) y la versión cover del hit de Motown «Expressway to your heart» (1988) no tuvieron la misma suerte. Un segundo álbum de la banda fue grabado pero nunca llegó a realizarse.
La última canción de la banda fue una versión del tema «Drive my car» de los «The Beatles» y fue incluida en el soundtrack de la película «License to Drive» de 1988. Para fines de ese año, la banda se disolvió por completo. Stephen Bray continuó trabajando con Madonna y se hizo conocido como co-autor de varios hits en los primeros años de la carrera solista de la cantante y Dan Gilroy comenzaría a protagonizar programas infantiles. Ed aún vive en la sinagoga de Queens.
Durante su discurso de aceptación al ingreso del “Rock and Roll Hall of Fame” en 2008, Madonna rindió un generoso tributo a esos dos mentores musicales, claramente, se refería a los hermanos Gilroy. Ella comentó de como aprendió a tocar la batería en aquel sótano mientras escuchaban discos de Elvis Costello y de como se le erizaba la piel al recordar cuando componían canciones en aquella época.
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